Llegó la noche, instalé el telescopio de juguete en el trípode de la cámara de video, previa modificación del plástico del soporte del telescopio, para poder llegar más alto y apuntar a la Luna. Con la webcam instalada en lugar del ocular, dediqué unos minutos a localizar al brillante astro en la pantalla del ordenador y… bingo, una mancha luminosa apareció en pantalla
Tras enfocar la imagen descubrí dos cosas bastante importantes. Una es que la menor brisa es capaz de mover el telescopio, por lo que la imagen andaba dando tumbos continuamente
La otra es lo rápido que se mueve la Luna, es sorprendente, en cuestión de 20 o 30 segundos había desaparecido de la pantalla y tenía que mover el telescopio
Lo que está claro es que con un telescopio de juguete y una webcam de 20 euros, sólo puedes entretener a un niño


Escrito por Xevi 








